[Ca] [EnEl MWC: una parte de la historia

El Mobile World Congress genera un relato que poca gente cuestiona, o pocos lo hacen en voz alta. Nos maravillamos ante las novedades de la ‘revolución tecnológica’, y por el impacto económico del evento y por la atracción que las estrellas mediáticas del sector dicen que sienten por Barcelona. Pero entonces nos sorprende cuando, desde otros espacios, nos hablan de vertederos tecnológicos, del tráfico ilegal de datos recuperados, del impacto medioambiental del reciclaje de los dispositivos, del tráfico de metales valiosos y minerales que les llaman ‘de sangre’, de las condiciones laborales que tienen los que nos hacen la tecnología, etcétera, etcétera, etcétera. Y lo grave es que desde los medios de comunicación se informa de ambas cosas como si no estuvieran relacionadas entre si.

Otro año, otro éxito de participación
El Mobile World Congress de 2016 ha sido un éxito, según sus organizadores y según lo que nos llega a través de la prensa. Más de 100.000 visitantes (20% mujeres), 2.200 empresas, 374 conferenciantes, 4.000 periodistas acreditados, emprendedores, innovadores, start-ups; nuevos productos, nuevas apps, nuevos programas, nuevas sustancias como el grafeno; nuevas áreas: salud, internet de las cosas, tecnologías renovables, seguridad, comercio digital, marketing y publicidad, juegos, medios y comunicación, educación, ONGs … El GSMA se felicita de que casi todo el mundo estaba representado y parece que ha cumplido con su razón de ser , representar los intereses de sus miembros: operadores de telefonía móvil y empresas productoras de dispositivos móviles, de software, proveedores de equipamientos y de internet.

Propuesta: conectar el MWC y la ciudad
El #MWC16 ha dado lugar a un par de propuestas, una de Genís Roca y la otra de Joan Subirats. Una para buscar cómo relacionar lo que pasa en el Congress y lo que le pasa a la gente de nuestro país y la otra para  casar la fuerza mercantil y tecnológica de las grandes empresas y corporaciones con la fuerza de la ciudad.
Para lograrlo se podría crear, junto al World Mobile Congress (del GSMA) y el 4YFN (4 Years from Now del Mobile World Capital Barcelona, ​​MWCB), un tercer espacio (Genís Roca propuso bautizarlo como Digital Society World Congress), y hablar de lo que preocupa a los ciudadanos: la brecha digital, el control y la privacidad de los datos, el big data, el internet de las cosas (en lo personal, doméstico, en la movilidad, en la gestión de la ciudad …) y la defensa del bien común, el ocio y el trabajo.

El Congreso de los ciudadanos ¿ya está en marcha?
De alguna forma, este congreso de los ciudadanos ya se ha puesto en marcha a través de los 4 eventos que se han hecho en Barcelona, ​​unos para “hacerle frente” y otros para “completar” el MWC2016: el I Congreso de soberanía tecnológica (Sobtec) ; las Jornadas AntiMWC ; el Mobile Social Congress y el Mobile Commons Congress.
En los cuatro eventos se abordaban temas muy similares desde perspectivas, o desde colectivos, algo diferentes: más libertario, más político, más humanitario y más académico; el tipo de gente variaba de un espacio a otro, aunque algunos nos encontramos en los cuatro eventos, y algunos también habían estado en el MWC2016.
Principalmente se trataron los siguientes temas: datos, derechos, soberanía tecnológica y sostenibilidad, y se analizaron desde dos perspectivas, global y local.

  • Datos
    • Explotación – gestión pública de los datos en formatos cerrados y desde grandes multinacionales y ejemplos concretos como la T-Mobilitat.
    • Seguridad – filtraciones de datos, espionaje, sombra digital, encriptación, …
  • Derechos
    • Condiciones laborales – precarización del mercado laboral local, necesidad de formación, derechos laborales en la industria electrónica.
    • Género – violencia de género, poca presencia de mujeres en la industria.
  • Soberanía tecnológica – Infraestructuras de telecomunicaciones libres, software y hardware libres, servidores de internet autónomos, Electronics Watch, Guifi.net, Som Connexió, Fairphone, … Problemas concretos como el uso de softwares privativos por parte de la administración pública, inversiones tecnológicas sólo en grandes multinacionales, poca seguridad en las TIC, introducción de tecnología blockchain, ..
  • Sostenibilidad – coste real de producción de los dispositivos, riesgos ambientales, generación de CO2, origen de los minerales de sangre con los que se fabrican los móviles; trazabilidad, huella digital, obsolescencia programada, ecología circular, reutilización de equipos, diseño cradle to cradle, …

Las conclusiones a las que se llegaba eran similares, e invariablemente, en cada uno de estos cuatro eventos se subrayaba que es necesario decrecer,  hacer un uso más consciente y más informado, participar en la producción, desarrollo y gestión, tener infraestructuras más distribuidas y democráticas y aplicar la regla de las 4R: Reducir, Reutilizar, Reciclar y Recuperar.

Choque frontal en el discurso
En cambio, en el discurso del MWC16, el valor radica en el crecimiento. Según la GSMA , en 2015, el ecosistema del móvil (la industria global del móvil) generó un 4,2% del PIB global, una contribución equivalente a 3,1 billones de dólares de valor económico añadido ($ 3.1 trillion of economic value added). El valor económico añadido se calcula como la diferencia entre el valor de ventas realizadas por el sector y el coste directo de hacer aquellas ventas. Y calcula el éxito según el crecimiento del despliegue de red, el número de puestos de trabajo directos o indirectos creados, la cantidad de impuestos y el valor de la compra de espectro pagados a los estados.

El discurso que nos llega desde el Mobile World Congress se limita a enaltecer las novedades tecnológicas y no cuestiona temas clave: ni quien controla estos nuevos dispositivos, ni quien determina las reglas, ni si las condiciones laborales de los puestos de trabajo generados son dignos, ni qué pasa con los conflictos bélicos alrededor de los llamados minerales de sangre, ni cuál es el verdadero impacto de la industria del móvil en el medio ambiente, por ejemplo. Nuestros medios de comunicación reciben un discurso y nos lo transmiten sin cuestionarlo y nosotros como ciudadanos lo aceptamos, pero podríamos exigir otro tipo de coberturas y pedir a los creadores del WMC y el 4YFN que elaboren un discurso más honesto, entre otras cosas porque buena parte del presupuesto procede de fondos públicos. El Estado español, la Generalitat de Catalunya y el Ajuntament de Barcelona aportan cada año, respectivamente, 5 millones de euros al Barcelona Mobile World Capital, según el trabajo de investigación publicado en El Crític.

Al GSMA le bastaría con cumplir lo dispuesto en su propia public policy: generar debate en la industria y con gobiernos y reguladores, privacidad, medio ambiente, eficiencia energética y administración pública. Y al Mobile World Capital Barcelona (MWCB), “una iniciativa público-privada que promueve la transformación digital de la sociedad con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas”, también le podríamos exigir que cumpliera mejor su objetivo.

Si Barcelona tiene que ser una referencia en la promoción del uso de las tecnologías móviles, con más capacidad y valor para los ciudadanos, generando la mejor de las inteligencias colectivas, y gestionando adecuadamente los recursos de la ciudad, tendremos de empezar a buscar puntos de encuentro en los discursos que vienen del mercado, de la administración, y de lo que es común.

Artículos y documentos citados:

Democratización tecnológica – Joan Subirats
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2016/02/20/catalunya/1455997159_097693.html

Digital Society World Congress – Genís Roca
http://www.viaempresa.cat/ca/notices/2016/02/digital-society-world-congress-genis-roca-17684.php

GSMA Mobile Economy 2016
http://gsmamobileeconomy.com/

GSMA Public Policy
http://www.gsma.com/publicpolicy/

L’altra cara del Mobile Congress
http://www.elcritic.cat/investigacio/laltra-cara-del-mobile-world-congress-2986

Notes de SeguimFils a el I Congrés de sobirania tecnològica; les Jornades AntiMWC; el Mobile Social Congress i el Mobile Commons Congress.
http://teixidora.referata.com/wiki/Seguim_fils